lunes, 7 de junio de 2010

carta de la metafisica

Querida Yael, y a todo aquel que se considere real:

Quiero dedicarte la primera, y espero que no última, carta de explicación de mi filosofía.

Antes de nada quiero decirte que te escribo esto pues me resulta más fácil explicar mis pensamientos si siento que se lo explico a alguien en vez de escribirlos simplemente en un papel.

Consideremos los seres pensantes como lo único real. El por qué es sencillo cualquier objeto material el cual no tenga un ser habitando se queda en lo material. Por lo tanto si tan solo es material carece de sentimientos así como reacciones o voluntad. Así pues lo real es todo aquel con voluntad de acción lo que hace que sea dueño de sus propias acciones y libre todo entero.

Bien pues entonces todo lo restante de lo que se cree que piensa es únicamente material carece de una realidad más allá de lo que veo. No son más que puras imágenes. Se puede decir que estas imágenes son objetos carentes de mentalidad como sería una mesa, una piedra, una pelota, etc. Pero esto no queda aquí.

Un antiguo filósofo francés, Descartes, llegó a la conclusión de que la única verdad de la que no puedo dudar es de que pienso por lo tanto existo. Esta es una verdad indudable y la única que he encontrado yo hasta el momento. Así pues yo puedo asegurar mi existencia pero no puedo asegurar la de los demás. No hay forma de asegurar que todo ser en este mundo piensa por si mismo.

Siendo yo el que está pensando esto puedo saber que soy un yo de libre pensamiento el cual no está siendo controlado pero no puedo asegurar que tú no estás siendo controlada por nadie en estos momentos. Pero si no eres de libre pensamiento alguien ha de controlar tus acciones y actos al igual que puede controlar el de cualquier objeto físico. Así mismo los objetos materiales o imágenes no son más que marionetas controladas por este ser.

Este ser es extramental pues no posee una representación física sino que posee todas las representaciones que no piensen por si mismas. Si posee cualquier representación física tiene que tener un enlace con ellas. ¿Es, entonces, este ser superior a mí? Sin duda ha de tener más conocimiento pues el puede representarse materialmente de mil formas mientras que yo tan sólo puedo tener control de un solo cuerpo.

Este pensamiento me lleva a creer que puedo ser lo único real en este mundo. Pero cuál es la finalidad de tener libertad si soy el único en poseerla. Si soy lo único real soy lo único que posee capacidad de elección pero si mis elecciones no peden de las elecciones de alguien más, sino que están controladas por un único ser que controla todo lo que hay a mi alrededor hace que sea un sin sentido el ser libre.

La única finalidad que veo posible a dar la ilusión de libertad en un mundo en que no la tienes es que todo sea una prueba. Una prueba de si hago buen uso de mi libertad. Si esto es una prueba entonces no es un objetivo final. La vida no es el final del camino. Si estoy expuesto a una prueba es para ser escogido. Para ser escogido en una realidad en el que no haya nada irreal y todo posea libertad de elección propia.
Tenemos pues dos mundos: El que creemos real y limitado, en el que no se puede diferenciar verdad de ficción, en el que se nos pone a prueba para comprobar si somos merecedores de ir al segundo mundo en el que todo sería real y habría certeza de ello, todos son buenas personas pues sino estarían en el primer mundo. Así pues podemos relacionar este mundo como una especie de cárcel. Una cárcel muy bien diseñada.

Cuando tienes un preso aislado puedes castigarle y enseñarle la diferencia entre bien y mal pero hasta el momento en que le sueltas no puedes saber si realmente ha asimilado lo aprendido o, simplemente, no quiere asimilar. Bien pues, esta cárcel consigue eliminar el factor de incertidumbre poniéndonos en momentos de la vida en la que tenemos que escoger entre lo que está bien y lo que está mal sin poner en peligro de dañar a nadie real.

En conclusión, el mundo dónde vivimos esta lleno de imágenes las cuales se componen de materia que están controladas por un ser que nos pone a prueba, para resumir le llamaremos Bobby. Bobby nos pone a prueba para ver si merecemos relacionarnos con personas reales en un mundo eterno para ello utiliza estas imágenes. Por lo tanto las imágenes pueden ser tanto el panadero como mi mejor amigo.

Ya he dicho que no puedo saber si alguien piensa por si mismo o no pero me cuesta creer que Bobby haya creado un mundo entero única y simplemente para una persona (menudo malgasto de medios) por ello he de creer que hay más personas reales las cuales están esparcidas por el mundo. Pero no se ni cuantas ni quienes son. Tal vez sea tu vecino de enfrente o el japonés que vive en la otra punta del mundo.

Espero que como carta inicial toda la idea general haya quedado clara. Vivimos en la incertidumbre de si las personas que nos rodean son reales y, si realmente existen, son buenas personas asimilando la lección o son esa clase de personas que no la asimilan. Ten siempre la duda de si te están engañando.

Bobby nos vigila,

Pablo Fernández